sábado, 22 de marzo de 2008

Le he visto en esta tarde marzo...

Le he visto en esta tarde de marzo, estaba con unos jeans viejos, una mochila sucia y una camiseta a cuadros, me ha mirado fijamente a los ojos como quien intenta descubrir lo que en secreto ellos guardan, se a quedado callado, no ha emitido sonido alguno y despacio a retirado su mirada, se ha concentra en un libro que quizás algún día leeré porque cuando lo haga recordare que en cada frase se deslizaron sus ojos, esos que hasta hace un momento se detuvieron en mi, pero que nuevamente se han alejado.

Sentada frente a el intento ignorarlo, aunque cuando mas concentrado se encuentra, es cuando aprovecho para contemplarlo, podría decir que es casi perfecto aun sin cerlo, podría decir que es el hombre mas lindo jamas visto, podría imaginar que la belleza que presencio no puede ser comparada con lo interesante que su ser refleja, quizás todo sea una invención de la mente que para este momento ya a viajado en el tiempo y a construido fantasias con tan solo mirarlo.

Por un instante pienso en ser valiente y atrevida a la vez, quizas lo suficientemente inteligente para buscar una escusa que me permita entablar una conversación, pero que tonta de solo pensarlo me sudan las manos y se me corta la respiración, tengo miedo de hablarte, puede ser que cuando sus labios se abran y su voz se escuche en mis oídos el contenido de sus frases no sea nada parecido a lo que he imaginado para él hasta el momento. Comúnmente sucede que te emosiona el estuche de un regalo pero que cuando lo abres no era lo que esperabas y entonces te aburres que simplemente quisieras jamas haberlo recibido.

Hoy le contemplo, como muchas otras veces he contemplado la belleza en otros seres, he sentido la curiosidad de descubrir lo desconocido, he querido encontrar en ellos lo que siempre he buscado, he dibujado sueños que se esfuman en el tiempo, he recorrido caminos para luego tener que abandonarlos y no me pesa contemplarlo, no me importa que no sea él la respuesta que estoy buscando, no me importa que todo sea una invención de la mente, porque por momentos como este que estoy pasando, es que la vida tiene sentido, porque cada momento que te hace feliz es un motivo para dar gracias por el echo de estar vivo...

No hay comentarios: